VIDA EN EL ASHRAM: EL SILENCIO

Image

Por lo menos una vez al año me gusta ir a un ashram, porque pienso que es purificante y porque siento que supone un gran aprendizaje.

Este año llegué a Amritapuri a finales de Julio y me voy a principios de Octubre. Amritapuri es el ashram de Mata Amritanandamayi, más conocida como Amma, o la maestra de los abrazos.

Ella visita regularmente Europa y EEUU, pero estar en su ashram de Kerala, en el sur de la India, es mucho más enriquecedor, en gran parte porque cuando vas a verla a Barcelona pasas unas horas con ella, pero en el ashram sueles quedarte mucho más tiempo.

Pero, ¿por qué es tan purificante el ashram? ¿Por qué su energía puede convertirte en alguien distinto?

EL SILENCIO

La primera vez que llegué venía pensando que encontraría un lugar de paz, silencio y meditación.

Llegué de noche, y lo primero que hice fue subir a la planta alta del edificio donde dormía para sentir el viento. Pero lo que sentí fueron unos cánticos en sánscrito que me recordaron a una especie de cante jondo. Venían de los templos de alrededor del ashram, y sonaban a toda pastilla a eso de las 21h.

Me fui a la cama y como la ventana de mi cuarto daba al tempo del ashram, a las 5:00am me despertó  el archana, la recitación de los mil nombres de la madre divina.

Empecé a pensar que el silencio escaseaba pero por la mañana me di cuenta de que era prácticamente inexistente… no es que hubiese un ruido insoportable, pero el silencio absoluto, ese silencio que se hacía cuando en el cole el profe preguntaba algo que nadie sabía, ese silencio no estaba.

En el ashram todo está muy junto: en los bajos del templo está la tienda de ultramarinos y otras tiendecitas. En la parte superior del templo es donde se encuentran servicios como Internet, el centro de información o las tiendas de regalos. Dentro del templo siempre hay actividad, cuando no se hace el archana se usa para plegar y poner en cajas la revista del ashram, y si no es eso hay algún curso o charla.

Todas las zonas del ashram son más o menos igual: el hall donde se hacen los bhajans (música con mantras), enorme y fresco, está al lado de la zona de comidas, es decir, durante los bhajans hay silencio, por supuesto, pero una vez terminan todo el mundo se va a buscar la cena. A la izquierda comida hindú, a la derecha comida occidental. Y mesas para todos.

Además, es el único ashram del mundo que admite niños, algo que habla del carácter de su fundadora, abierto y generoso, pero los niños son niños, y corren, y juegan, y a veces lloran y patalean.

Uno de los puntos fuertes del ashram es que tiene un maestro dispuesto a enseñar. Amma es accesible a todo el mundo, puedes acercarte a ella, meditar en el escenario cuando ella da darshan (abrazos), recibir el darshan, hacerle alguna pregunta, o comer con ella, entre muchas otras cosas. Es su energía la que hace que todo en el ashram funcione con armonía, y es precisamente eso lo que convierte Amritapuri en un sito tan especial.
Pero el hecho de ser tan conocida y accesible hace que grandes masas de gente vayan a verla, y esas masas, definitivamente, no contribuyen al silencio.

Entonces, me preguntaba yo, entonces, ¿dónde está el silencio? ¿dónde? ¿dóndeeeeee?????

Y por supuesto, como todo en Amritapuri, la respuesta vino…

atardecer en amritapuri
Atardecer en Amritapuri

 

El silencio está dentro. No es una circunstancia externa, sinó algo interno. ¿De qué me sirve estar dos meses en un ashram donde no hay ni un solo ruido si luego llego a casa y, el super, los vecinos, el trabajo… todo es ruido? Cuando vives en el mundo, hay ruido en todas partes. ¿De qué sirven dos meses aislada de la sociedad si luego tengo que volver? Mi sitio está en el mundo, por eso nací aquí…

Entonces, ¿no es mejor aprender a vivir en el mundo tal y como es?  ¿No es mejor aprender a tener un estado de silencio en vez de pretender crear un entorno de silencio? ¿No es mejor llevarse el silencio a donde quiera que uno vaya? El tren, el trabajo, la comida familiar…

Así que al final, lo que me pareció difícil de encontrar, resultó que estaba allí desde el principio. Y empecé a aprender, y de hecho aún aprendo, a crear un silencio de los buenos, uno de esos que te puedes llevar a casa.

Más sobre Amritapuri: www.amritapuri.org

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s